La reflexion filosofica es un despertar del letargo profundo que han tenido la religión y la cultura a la humanidad.
La filosofía sartriana gira en torno a dos concepciones ontológicas fenomenológicas: El ser en sí y el ser para sí.
El ser en sí, es todo aquello que me rodea, las cosas del mundo, la materialidad, la naturaleza, es decir la realidad que se me impone.
El ser para sí, es la realización del yo en la vida, es lo que yo he hecho y es la proyección de mí existencia, lo que elijo hacer. Por lo tanto esta elección de ser, exige responsabilidad dentro de la libertad para poder proyectarse así mismo, por que para Sartre el hombre esta condenado a la libertad y por ende es responsable de su libertad, de su elección, el hombre es lo que hace de sí mismo.
Para Sartre, la libertad es la posibilidad que el pasado no sea nada y de esta manera, mostrar que “El hombre no es más que en la medida que se realiza, no es por tanto, más que el conjunto de sus actos”