La reflexion filosofica es un despertar del letargo profundo que han tenido la religión y la cultura a la humanidad.
La perspectiva lingüística de Chomsky respecto a la humanidad es significativamente positiva. Su obra como lingüista no es sino una afirmación respecto a que el uso corriente del lenguaje es una clara evidencia del enorme potencial creativo del ser humano. Su línea teórica se caracteriza por el innatismo, en tanto y en cuanto postula la existencia de una 'gramática universal' común a todos los seres humanos. En este sentido se opone claramente a las posiciones conductistas del estructuralismo norteamericano.
Chomsky afirma que existe una gramática universal que forma parte del patrimonio genético de los seres humanos, los cuales al nacer, poseemos un patrón lingüístico básico determinante al cual se amoldan todas las lenguas. Esta capacidad singular es propia de la especie humana y el uso corriente del lenguaje evidencia las
enormes posibilidades del potencial creativo de la humanidad.
Chomsky critica la posición conductista puesto que considera que su simplismo no conduce con lo que sucede en la realidad. En el caso particular del lenguaje, es notable como los niños alcanzan a dominar algo tan complejo en poco tiempo y sin instrucción sistemática alguna. Sin embargo, todo niño al rededor de su segundo año de vida, comenzará a utilizar con fluidez un sistema que comprende numerosos principios gramaticales que no pudieron se aprendidos puesto que los datos de los que disponen respecto al sistema en sí mismo, es claramente insuficiente.